Tus genes no determinan si desarrollas una enfermedad o no

Las enfermedades no transmisibles como el cáncer, la diabetes, el Alzheimer entre otras actualmente son la primera causa de muerte en el mundo, cuando hace un par de décadas la gente moría de enfermedades infecciosas como la malaria, la tuberculosis, cólera, etc. Y aunque por sentido esto es un foco rojo para tomar consciencia y analizar lo que pasa tendemos y estamos muy acostumbrados a echarle la culpa a alguien más, en este caso a nuestros propios genes. ¿Cuántas veces hemos escuchado personas hablar sobre alguna enfermedad y decir, es que mis papás tuvieron diabetes por lo cual está más que claro que a mi me dará? O personas hablando de que si toda su familia tuvo cáncer seguro ellas también sufrirán de esta enfermedad tan terrible y tan prevenible.

Déjame decirte hoy que esto tiene un poco de cierto y mucho de falso. Si es posible que genéticamente estés predispuestos a ciertas enfermedades, sin embargo, no son los genes los que deciden la calidad de tu vida al cien por ciento. Ya desde los años 50 el Médico, Histólogo y Embriólogo austriaco hablaba de que las enfermedades REALMENTE no empiezan dentro de las células, es decir en sus genes, sino fuera de la célula, es decir todo aquello que rodea a las células. Podríamos entonces decir que cuando una célula se encuentra rodeado de factores negativos para su propia salud puede deteriorarse a tal grado que pueda repercutir en la salud general del individuo. En la actualidad esto ya lo ha confirmado la Epigenética, el estudio entre los genes y el medio ambiente, en donde se han dado cuenta que ciertos factores ambientales como el estrés fisiológico crónico, el tabaco, el alcohol, los químicos y toxinas, acompañado de un mal estilo de vida pueden llegar a cambiar la activación o supresión de algunos genes, es decir, puedes enfermar de cáncer aún cuando no tengas predisposición genética de hacerlo, y también puedes NO enfermar de cáncer aún cuando tengas la predisposición genética para hacerlo.

Te pondré un ejemplo muy sencillo, todos alguna vez en nuestra vida hemos tenido células cancerígenas, sin embargo, tenemos un gen que se encarga de suprimir su crecimiento, no obstante, ciertos factores ambientales como los que se mencionaron anteriormente pueden llegar a silenciar este gen dándole paso a la célula cancerígena para que crezca. Viéndolo de una manera muy absurda imagina que tu eres el Rey de un pueblo y tienes un grupo de policías que cuando alguien comete algún delito, se encargan de eliminar a todos estos criminales.

Un día se te ocurre invitar a extranjeros, personas fuera de tu pueblo y tu piensas que no pasará nada, acto después, estos invitados amarran a tus policías y los dejan encerrados en un calabozo y aunque ellos como tal no le hacen nada malo a tu pueblo, le dan paso para que los criminales puedan hacer de las suyas SIN QUE NADIE los detenga. De esta misma manera pasa en el cuerpo, los genes que suprimen al cáncer son los policías de tu cuerpo, mientras que todos los alimentos o toxinas que introduces a tu cuerpo son extranjeros que terminan por encerrar o bloquear el trabajo de tus genes, dando paso a que el cáncer se desarrolle. Lo mismo sucede con muchas otras enfermedades y lo peor del caso es que estos invitados, extranjeros o grupos metilos por su nombre científico, se pueden heredar, es decir al replicarse la célula ya estas heredando una enfermedad que no es como tal GENETICA sino esta basada en un mal estilo de vida. Y aunque claro que existen situaciones en las que los genes se expresan porque así deciden hacerlo, actualmente la mayoría de las enfermedades son porque nuestro estilo de vida ORILLA a nuestros genes a expresarse o no para sobrevivir. Así que tu puedes cambiar esto cambiando tu estilo de vida, eliminando toxinas de tu cuerpo, es muy fácil quedarnos en nuestra zona de confort y decir, pues que al cabo ya es genético o incluso el mismo estrés de saber que puede ser genético puede llevar a una hipermetilación.

Lo ideal es que nos hagamos responsable de nuestra propia salud y tomemos decisiones que nos ayuden a tener una calidad de vida que merezcamos.

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