MITOS SOBRE LA SUPLEMENTACIÓN

Justo cuando me propongo a recomendar suplementos y vitaminas a alguno de mis pacientes, éstos muchas veces se ponen nerviosos, no les encanta la idea y me hacen un par de preguntas que tal vez tu también te las hayas hecho. Muchas de estas preguntas realmente no sé de donde surgen, son como las leyendas urbanas que no sabes de donde salen, pero de las que todos hablan. Aquí te dejaré las más comunes con las que yo me he topado.

1. Las vitaminas engordan: Esto es totalmente falso, las vitaminas o minerales como tal son sustancias bioquímicas que no tienen ningún componente calórico, para eso están los macronutrientes como las grasas y azúcares. Sin embargo, algunas vitaminas o minerales los acompañan de azúcar lo cual si tiene calorías, sin embargo si escoges aquellas vitaminas que no contengan azúcar no tienes nada de que preocuparte, y aunque contengan realmente tampoco tienes nada de que preocuparte tienen NADA de la cantidad que puede incrementar el almacenamiento de células grasas en el cuerpo.
2. Las vitaminas incrementan el hambre: Esto puede ser o no ser cierto por 2 motivos, cuando nosotros le damos nutrientes al cuerpo, éste se da cuenta que en hay fuentes de vitaminas y minerales que anteriormente no tenía, por lo que te pedirá más para abastecer la deficiencia que había estado pasando hasta ese día y la otra es que como tus células se están nutriendo y ahora si están realizando sus funciones de manera adecuada, necesitan más fuentes de nutrientes para seguir realizando sus funciones de manera eficiente.
3. Las vitaminas causan problemas en los riñones, esto se lo atribuyen principalmente a la vitamina C, que aumenta los niveles de oxalatos en la sangre y por lo tanto la probabilidad de la formación de cálculos renales de oxalato de calcio puede aumentar. Sin embargo, si estas llevando una suplementación adecuada en la cual estes consumiendo suficiente magnesio y vitamina B evitas la formación de este tipo de cálculos. Por otro lado, un estudio realizado por los doctores Emanuel Cheraskin, Marshall Ringsdorf Jr. Y Emily Sisley explican en The Vitamin C Connection que la orina ácida producida por la vitamina C evita la unión entre el calcio y el oxalato, por lo que la vitamina C si aumenta la producción de oxalatos, pero no contribuye a su formación.

Así que ya sabes, puedes tomar tus suplementos tranquilos, solo si te recomendamos lo hagas de la mano de un especialista en Medicina o Nutrición Ortomolecular para que tomes cantidades y en el momento adecuado.

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