Mi historia

Mi nombre es Karla Guzmán, soy egresada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Guadalajara, Terapeuta Reiki, Health Coach certificada por IIN, Instituto de Nutrición Integral de Nueva York y Fundadora de Harmonizate. Te contaré un poco de cómo llegue aquí y por lo que he pasado.

Desde pequeña mi padre me enseño a maravillarme por la naturaleza, recuerdo salíamos mucho de viaje y normalmente era para hacer ecoturismo; tengo muy grabado nuestra visita a la Huasteca, a Michoacán a ver las mariposas monarca, a la playa, a ver cascadas e incluso al bosque. Mi padre se molestaba ver basura en todos estos ecosistemas y siempre hacía comentarios para demostrar su admiración por los árboles, paisajes y seres vivos; me enseño a perderle el miedo a las abejas, a recoger la basura cuando pudiera y a observar en silencio mientras sentía como el viento me hablaba. 

Bien dijo Leonardo Da Vinci "Solo se ama lo que se conoce". Mi amor por la naturaleza creció gracias a mi padre porque fue él quien me acerco a ella, quien me permitió tener ese contacto y conocerla más de lo que muchos niños en la actualidad pueden conocerla. Sin embargo no podemos ser perfectos ni aun con lo que más amamos, en un principio creí que usar una hoja de papel por los dos lados era suficiente para "conservar" toda la belleza que la Naturaleza posee, poco a poco y conforme crezco y me preparo descubro cada vez más cosas que estan en mis manos para conservar y ayudar a mi Madre Tierra, una de ellas fue la Nutrición Integral. 

Cuando terminé mi carrera no tenía ni idea que hacer con todo ese conocimiento, sentí que si me enfocaba en uno dejaría a un lado todo lo demás. Unos meses antes me había certificado como Terapeuta Reiki y gracias a ello tenía un contacto más cercano a mi ser interno. Tenía la necesidad de ayudar al planeta, pero también tenía una necesidad inmensa de ayudar a las personas ¿Cómo complementarlo? Era algo que estaba a punto de descubrir. 

Poco antes de terminar la carrera comencé con fuertes dolores en la parte inferior izquierda del abdomen, acudí con mi médico de cabecera y me comentó solo era colitis nerviosa. Posterior a unos meses el dolor continuaba y visité varios médicos especialistas, los cuales coincidieron y me diagnosticaron Síndrome de Colon Irritable. Los pronósticos era que viviría toda la vida con este padecimiento y que me acostumbrara a tomar analgésicos y antiinflamatorios; fue esta la respuesta a mi pregunta que le había hecho al Universo de qué camino tomar. Comencé a hacer investigaciones sobre la relación de alimento y enfermedades y me adentré a un mundo maravilloso: el sistema inmune.

Decidí hacer una maestría en Ciencias Médicas sin embargo un mes antes de que comenzara me avisaron no se abriría. Ya un año antes me había topado con IIN Institute for Integrative Nutrition, no obstante fue hasta ese momento cuando llamo realmente mi atención. Como bióloga tenía dudas, pero mi intuición sabía que por algo estaba ahí, era momento. El certificado de IIN sobrepasó por mucho mis expectativas; es maravilloso el trabajo que están haciendo, combinan de manera perfecta la ciencia, lo holístico, la magia y el amor. Encontré una profesión que abarca y combina lo sustentable, lo espiritual y la ciencia. 

A unos meses de graduarme como Health Coach y después de 3 años de mi diagnóstico de Síndrome de Colon Irritable aprendí a escuchar mi cuerpo, yo sabía que había algo más que los médicos no estaban viendo, la mayoría de lo que yo sentía eran síntomas de lo mismo pero muchos no les prestaban atención o lo desviaban a otra cuestión. No fue hasta que encontré una protuberancia en mi parte inferior del abdomen que mi médico decidió hacerme una biopsia para analizar. Los resultados demostraban era tejido endometrial que se había acumulado durante algunos años fuera de la matriz por lo que me diagnosticaron con Endometriosis. 

Parte fundamental para el desarrollo de una enfermedad es el microambiente que le proporcionas a tus células por lo que se que tanto mi alimentación cuando era pequeña como todas las emociones y otros factores de mi vida fueron una contribución importante para desarrollar Endometriosis. Entendí que todo aquello que me sana, sana a la humanidad y a nuestra Madre Tierra por lo tanto si yo me encontraba enferma, el mundo seguiría enfermo. Todos somos parte de una misma energía, de una misma conciencia, mi misión entonces se convirtió en ayudar a crear conciencia para restablecer la armonía del mundo y así poder sanar desde nuestras raíces... La Tierra